martes, septiembre 08, 2009

Quizás debería hacerme la mujer cool y postmoderna y gritas a los cuatro vientos que DETESTO A LOS CHIQUITOS, que no me enternecen, que me sacan de quicio. Podría, por supuesto, enumerar actitudes puntuales de tal o cual crío que me exasperan.

Hasta que un día viene un demonio mal llevado de 8 años y, en medio de una multitud, se me planta delante y me dice torturame todo para que lo apretuje y lo besuquee en su mejilla y me puede. Otro aparece un bodoquito mimoso de 3 pirulos con su silla diminuta y un libro de animales, se sienta al lado mío al son de un ¿me lees? y se me olvida el mundo. Después me encuentro con una cosita de unos 19 meses a punto de caerse de la falda materna de tanto estirarme los brazos para que le haga upa. Y ni hablar de cuando se me para ese huracán de cuatro años que vive conmigo y me dice, ¿ME PERDONAS? riendose porque sabe que se equivocó y lo arregla con un abrazo o beso grande en mi mejilla, y que me vive dando las gracias por sacarla todo el tiempo a pasear, que se va a acostar conmigo porque sabe que si no duerme después no la saco a pasear, o le prohiben los dibujitos animados.



Podría hacerme la superada pero la verdad es que me derriten,
me derriten los chiquitos.

Si los besos no son buenos, el sexo tampoco lo será.


(Vos besas de Puta madre.)
Salvo por las visitas de Andrés amo ser mujer pero si un día me despierto en el cuerpo de un hombre, lo primero que voy a hacer es pararme para ver si pesa .

lunes, septiembre 07, 2009


Quiero inventarle otra letra al abecedario.